Eduardo Antonio Barrios

«Escucho con mis ojos a los muertos»


Reseña de «El caballero que cayó al mar» de H. C. Lewis

«El caballero que cayó al mar» es una novela, de 160 páginas, escrita por Herbert Clyde Lewis, traducida al español por Laura Wittner. Su primera edición en español ha sido publicada en el año 2010 por la Editorial La Bestia Equilátera (@labestiaequilatera_editorial) y aquí se reseña la segunda reimpresión (marzo de 2014).

Herbert Clyde Lewis (1909-1950), nacido en Brooklyn (Estados Unidos), con su paso por universidades poco fructuosa, incursionó como reportero, recorrió países como Francia y China, se dedicó también como escritor independiente y guionista.

A lo largo de sus diez capítulos, acompañamos a Henry Preston Standish, un caballero refinado en sus costumbres hasta en su tono de voz, quien sufre un accidente que no suele acontecer a los de su clase: caerse en el mar. Arabella, así se llamaba el buque de vapor que cruzaba desde Honolulu (Hawái) a Balboa (Panamá), en el cual viajaba nuestro caballero protagonista y desde el cual cayó de una manera bastante curiosa.  

Las idas y vueltas del Sr. Standish, como las particularidades de su vida y su persona, son ofrecidas al lector por medio de la técnica de la retrospección, aunque sin hacerlo de forma invasiva o abrumante como para que dificultar la lectura.

Se trata de una narración en la cual se evidencia elementos presentes en otras obras sobre naufragios, aunque no se encontrará en ella los clichés a los que tan acostumbrados nos tienen las tramas de este estilo.

Sin dudas, uno de los conflictos más grandes que se mantiene a lo largo de la obra es el referido a la necesidad del caballero de desprenderse de lo necesario para sobrevivir o bien para no morir de angustia o desesperación.

Los afectos y las relaciones personales con sus matices particulares tienen también un lugar importante a lo largo del relato, aunque nunca ahondando lo suficiente como quisiéramos para quedar satisfechos.

Es así que se trata de una novela muy interesante, también divertida si uno quiere rastrear los elementos comunes y distintos respecto de obras similares, aunque definitivamente uno se queda con ganas de más luego de llegar al final. Quizás a ello se deba la incorporación de un posfacio, que lleva la firma de Don Birnam, en el cual se profundiza sobre la estructura y las formas de H. C. Lewis en esta obra suya.

Calificación: 4 / 5
Eduardo Antonio Barrios para Entre mil Escritos